Por muchos años mi cercanía con el arte ha sido muy poca, pues prefería muchas veces ignorar que saber poco, quizás fue una excusa para apartarme del área.
Vengo de un área científica, donde no se necesita mayor habilidad que el razonamiento y análisis, que durante mucho tiempo me aparto de cualquier otra disciplina. El conocer el funcionamiento molecular otorga una visión distinta de las cosas, y condiciona el aprendizaje y compresión a la utilización del método científico. Un apasionante aporte al conocimiento que genera un despertar de esa magnifica oportunidad de aprender.
Sin embargo, una visita al museo del Prado como un simple turista, me llevo a enamorarme de aquellas obras de arte, casi celestiales, que generaron un momento de paz, admiración y por sobre todo una visión completamente nueva del mundo, más allá de la ciencia. Fue entonces cuando con cierto coraje y con gran sentimiento de osadía, me dije a mi mismo, debes intentarlo.
Como buen hombre ya mecanizado, comencé a evaluar mi situación. Mis dibujos más próximos en términos de tiempo fueron cuando casi bordeaba los 10 años. Con una experiencia casí vergonzosa, que por muchos años me alejaron de cualquier forma de arte manual. En segundo lugar, tuve la inquietud de leer algunos libros que pudieran darme algunos datos, para comenzar mi nueva cruzada.
La conclusión fue; antes de pintar, primero leer, para luego dibujar, entonces con algunas bases, poder atreverme a pintar en oleo.
Todo fue según lo planeado, comencé a leer y me sorprendí por todo lo que encontré; sombras, proporciones, colores, etc. Fue entonces que comprendí que más allá de todo lo que se pueda aprender, los que lideraron y desarrollaron el arte y lo plasmaron en un libro, para que principiantes como yo pudieran también formar parte de una hermosa experiencia, abrieron un camino y lo demarcaron como una luz guía por donde podemos transitar. Más allá de esta reflexión particular en cuanto a la pintura, es la enorme cantidad de cosas que podemos aprender, música, danza, poesía, cine, etc. Caminos que ya fueron trazados por grupos de avanzada que nos permiten hoy por hoy crecer nuestra riqueza cultural y del conocimiento.
Llego el momento de atreverse nuevamente a enfrentar una hoja en blanco y darle una forma que me permitiera avanzar a mi meta. Así, dibujo tras dibujo, hoja tras hoja, tuve que llegar las proporciones que decían los libros a la realidad, del mismo modo las sombras y colores. Un éxito hasta el momento.
Al fin llego la fecha planificada, y los pasos estaban dados, solo me faltaba asesorarme de un buen experto quien pudiera responder mis inquietudes al respecto. Con toda esta información y con una compra básica de material, me atreví a pintar. Realmente fue una gran experiencia, muy linda, muy pacifica y muy inspiradora, me enamore de los pinceles, y sentí que podía construir algo que va más allá de una ecuación matemática, más allá de la red, y más allá del espacio molecular. Por tanto hoy, puedo pararme frente al espejo y decir mirando a los ojos del reflejo; fuiste capaz, puedes continuar.










Hola Gonzalo si me permites te dejo este poema para que veas que lo que tu hicisti tiene mucho sentido, te felicito, saludos
Dale vida a los sueños que alimentan el alma,
no los confundas nunca con realidades vanas.
Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.
Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,
no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,
no les rompas las alas, que son de fantasía,
y déjalos que vuelen contigo en compañía.
Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,
tocarás las estrellas y el viento, susurrando,
te contará secretos que para ti ha guardado
y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,
del alma que despierta para estar a tu lado.
Dale vida a los sueños que tienes escondidos,
descubrirás que puedes vivir estos momentos
con los ojos abiertos y los miedos dormidos,
con los ojos cerrados y los sueños despiertos.
Mario Benedetti